CARIDAD EN ACCION!
Aquí un comercial ganador de Cannes Lions 2005, de Ponle Corazón, Perú. La Solidaridad no necesita palabras, ¡Requiere acción!
GUNO
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida. La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella.
En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce; se da cuenta que es Guno, el ciego del pueblo. Entonces le dice:
-¿Que haces Guno?, ¡Vos que sos ciego vas con una lámpara en la mano! ¡Si vos no ves!…
Entonces, el ciego le responde:
- Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mí.
Para meditar este cuento recuerda unas palabras de Eduardo Pironio:
“El mundo camina entre tinieblas y espera de nosotros el testimonio, sencillo y cotidiano, de esta luz. ¡Sean Hombres de luz! … Quisiera que aprendiéramos a ser, de veras, luz.
Ser luz: Comunicar a los hombres una alegría nueva.
Ser luz: Comunicar y anunciar a los hombres una esperanza firme.”
No solo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan servirse de ella. Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite.
Si cada uno ayuda a crecer a otros, entonces está creciendo.












