paz, amor y ecología

Érase un vez, un niño que sus padres nunca le enseñaron a cuidar el medio ambiente. Por lo tanto, siempre dañaba todo a su alrededor, quemaba las plantas, tiraba basura en los parques, golpeaba a los animales, etc. Pero un día, en las profundidades de sus sueños tuvo uno en especial, en el cual, él era un capitán pirata:
Navegando por los mares cada barco que se encontraba lo destruía y no dejaba vivos, y al llegar a una isla explotaba a los habitantes. Hasta que llegó a la isla Camaleón, donde vivía una vieja hechicera que se enojó con él, por dañar el ambiente y maltratar a los habitantes. Por eso, la hechicera le lanzó un hechizo en el que lo convirtió en un delfín.
Una vez convertido en delfín, tuvo que comenzar a vivir su vida en el mar y a depender de lo que la naturaleza le ofrecía; tuvo que buscar un lugar donde vivir y aprender del lugar en el que vivía. También comenzó a hacer amigos, que en poco tiempo se volvieron inseparables. Pero como la misión de la hechicera era que aprendiera una lección, tuvo que tomar medidas drásticas; es aquí cuando la contaminación empieza a dañar a los amigos de este niño y poco a poco comienzan a morir uno por uno. Al darse cuenta, el niño, que todo era causa de la contaminación, comenzó a reflexionar de que él siempre contaminaba o hacía cualquier daño al medio ambiente. La bruja a través de su esfera mágica vio que el niño estaba arrepentido y le quitó el hechizo con la condición de que no volviera a maltratar al medio ambiente y que disfrutara de la naturaleza que nos rodea.
Cuando el niño despertó, en la mañana, fue con sus padres y les contó su sueño, el cual hizo reflexionar a sus padres también y desde ese entonces el niño y su familia cuidan el ambiente y en ciertas ocasiones van a algún lugar al aire libre para convivir juntos en familia.
FIN

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